Domingo, 9 de agosto de 2020
22.10.2009 - 22:21h. [ Comenta la noticia ]
0 comentarios
NCAA Profiles: Luke Harangody (Notre Dame)




#44 Luke Harangody

Decateur, Illinois. 2/1/1988.
2´03” – Ala-Pivot
Notre Dame Fighting Irish




Natural del Illinois, Luke Harangody siendo aún muy joven se trasladó junto a los suyos, como muchas otras familias del estado, a la pequeña localidad de Schererville, en el noroeste de Indiana, en busca de un mejor nivel de vida que el que encontraban en su Decateur natal. La familia de Luke juega un papel muy importante en su carrera deportiva. De su padre, también llamado Luke, que fuese tight end en la Universidad de Indiana, heredó una estructura física propia de un jugador de futbol americano. De su hermano Ty, la competitividad. Cuenta el propio jugador que desde muy pequeños, ambos hermanos, mantenían una dura rivalidad y se enzarzaban en intensos uno contra uno en cualquier rincón de su casa, que frecuentemente acababan a golpes. Luke casi siempre perdía, pero en lugar de rendirse a la suerte del más débil, desarrolló una capacidad de sacrificio y un ansia mejorar y superarse a sí mismo enormes.

De un aparentemente inocente “juego de niños” nació la mayor de las virtudes del que llegaría a convertirse en Jugador del año de la Big East en 2008, justo cuando la conferencia estaba alcanzando su máximo esplendor. Ironías de la vida, la carrera deportiva del hermano que siempre vencía, se desmoronó en torno a una rodilla que frenó el sueño de seguir los pasos de papá como tight end del equipo de football de los Indiana Hoosiers.

Tras cuatro años brillando en la pista del Andrean High School, Luke Harangody hizo las maletas camino de South Bend. A pesar de ciertas dudas generadas por su escasez de centímetros y la propia incredulidad del chico ante sus posibilidades de dar el salto, Notre Dame abría las puertas a uno de los mejores jugadores del estado de Indiana de su generación.





Harangody no tardó en mostrar sus virtudes en su año freshman, promediando 11´2 puntos y 6´2 rebotes por partido. Pero su físico, que ganaba kilos según avanzaba la temporada, le impedía rendir al máximo y disputar muchos minutos en la cancha, lo que creó cierto escepticismo en torno al jugador. Unas dudas que Mike Brey, su entrenador, nunca tuvo. En el segundo gran obstáculo, Luke volvió a reaccionar sacando orgullo y afán de superación. Una controlada dieta y muchas horas de gimnasio rebajaron su peso de cara a su segunda temporada en la NCAA. Y entonces, la explosión. Rodeado por un equipo que bordaba un baloncesto rápido y ofensivo, el ala-pivot se agigantaba partido tras partido. 20´4 puntos y 10´6 rebotes y una evolución como jugador cada vez mayor. En su año junior, el éxito colectivo fue mucho menor pero los números de Harangody no hicieron sino crecer, firmando records personales con 23´3 puntos y 11´8 rebotes en la conferencia más dura del país.


Luke Harangody es un jugador, por decirlo de alguna manera, poco ortodoxo. Con un físico más propio de un internacional de Rugby por Irlanda, no es el más rápido, ni el más ágil. Además, su altura es bastante limitada para un interior puro como él y sus brazos no son precisamente largos. ¿Cómo hace entonces para firmar dobles-dobles? Aprovechamiento de recursos, inteligencia y mucha, mucha intensidad. Harangody maneja a la perfección su ancho cuerpo para ganar la posición y desprenderse de sus rivales en el cuerpo a cuerpo directo posteando debajo del aro. Es muy fuerte y no se deja amedrentar, por lo que es capaz de ganar los duelos individuales y anotar tras contacto de manera casi fácil.





Su arsenal de movimientos bajo el aro no es especialmente extenso, pero se maneja a las mil maravillas con un medio gancho muy efectivo, ya sea en estático o en carrera, trabajando con su espalda y sus pies para evitar los brazos del defensor. Pero la gran ventaja de Harangody sobre sus pares en defensa se establece antes de recibir la pelota. Su inteligencia en el juego sin balón y su capacidad para ganar la posición aprovechando todos sus kilos generan la mayor parte de los puntos que anota.

Además de hacerse cada vez más rocoso en la pintura, el de Illinois no ha dejado de evolucionar en facetas más alejadas del aro. Cada vez se desenvuelve mejor jugando de cara al aro, perfeccionando su tiro de media distancia y trabajando en su dribbling y coordinación en la penetración. Ha ido ganando agilidad y, sobre todo, potencia de salto. Es un gustazo, poniéndonos en la situación de que no es lo más estético jamás visto en una cancha de baloncesto, verle bajar el balón y atacar al aro, buscando el choque con el defensor si no ha podido irse previamente de él por velocidad. Además, en los últimos dos años le hemos visto lanzar de tres de forma más que solvente (36% en triples el año pasado).

En el rebote es, simplemente, una auténtica máquina. Menos centímetros, tiene todo lo necesario para ser un excelso reboteador. Inteligencia, intuición, intensidad, kilos y potencia. Sensacional atacando el rebote ofensivo apareciendo desde cualquier lado.





La faceta defensiva es su principal debilidad. Es todo sacrificio, dedicación y pugna, pero la falta de centímetros y velocidad lateral le hacen un rival demasiado asequible a veces. Aún así, intenta suplir sus carencias con un buen posicionamiento y anticipación a las jugadas del contrario.

Será complicado ver a Harangody en la NBA. En una competición donde el físico manda, le será muy difícil poder hacerse un hueco en el roster. De momento, ya ha rehusado dar el salto a profesionales este pasado verano, dedicando su último año universitario a seguir evolucionando como jugador y acabar sus estudios en la Escuela de Artes y Letras de Notre Dame. Parece que su gran destino puede ser Europa. Por intensidad y cualidades, bien podría acabar teniendo una próspera y larga carrera en alguna de las principales ligas del viejo continente. De todas formas, y conociendo perfectamente la infinita capacidad de mejora y trabajo de este gran baloncestista disfrazado de “offensive line football player”, podemos esperar cualquier cosa.


Luke Harangody es un jugador muy constante, prácticamente un seguro de vida para su equipo. Su producción está prácticamente asegurada, siendo capaz de firmar dobles figuras incluso en las noches más aciagas. Nunca se esconde ni se viene abajo, dando seguridad a sus compañeros y transmitiendo ímpetu al equipo. Es la pasión y el trabajo convertido en jugador de baloncesto. Es el resultado de un inquebrantable afán de superación. Es, a la sombra de las portadas y el glamour, uno de los mejores jugadores de los últimos años en la NCAA.



Compartir noticia:  Facebook |  Twitter |  Menéame |  Digg |  Del.icio.us |  Technorati |  Yahoo! My Web   


Noticia publicada por Alejandro González

0 comentarios
Danos tu opinión
Danos tu opinión
Nick:


Comentario:


Código de seguridad: 1125

Por favor, necesitamos que reescribas el código de seguridad para asegurarnos que no se trata de un robot:


Patrocinadores: Federación Española de Baloncesto           Marina Esports           Basket Málaga

© BasketMe, 2006-2011   RSS   |   Live scores   |   Aviso legal   |   Contacto   |   Colabora con nosotros   |   Créditos