La Opinión
Análisis del Unicaja 2015-16: La ilusión está de vuelta
Juan Carlos Sánchez  | 09.10.2015 - 16:57h.
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La pasada temporada sirvió para confirmar la viabilidad del proyecto comandado por Joan Plaza, así como la recuperación de la comunión entre el equipo y la grada. En el Carpena vuelve a respirarse la ilusión de tiempos pasados y eso siempre es una buena noticia. Al mismo tiempo, también sirvió para advertir ciertas carencias físicas para poder dar la talla durante toda la temporada afrontando dos partidos de la máxima exigencia cada semana.

 

Y es que la idea de juego presentada por el equipo de Plaza, caracterizada por una intensidad defensiva muy alta y transiciones rápidas, sólo es factible si todos los jugadores en pista son capaces de ofrecer ese nivel de intensidad y compromiso. El segundo de estos factores parece impregnarse nada más pisar el vestuario. El primero depende de otros elementos que no siempre se pueden conseguir.

 

Ello se advierte especialmente en la configuración de la plantilla. Por un lado, se han incorporado jugadores de un extraordinario nivel físico, cubriendo un déficit que la temporada pasada llevó a atravesar algunos baches no deseados tanto en Euroliga como en la fase regular de la ACB que ensombrecieron el gran trabajo realizado a lo largo de toda la temporada. Quién sabe que habría pasado de haber afrontado la eliminatoria de Play Off contra el F.C. Barcelona con el factor cancha a favor (por poner sólo un ejemplo). Al mismo tiempo, se aprecia la apuesta por una plantilla muy larga, con jugadores con características distintas pero de un nivel bastante parejo, lo que ofrece al entrenador una rotación muy generosa, frente a esa otra configuración basada en un quinteto de máximo nivel y tres hombres importantes (base, exterior e interior) de rotación. Lo veremos ahora.

 

 

- LOS BASES

 

La gran pérdida de Unicaja para esta temporada es la de Jayson Granger. Elegido mejor base de la Liga ACB, Unicaja no podía asumir el coste de su renovación. Contratar un base que garantizase el mismo nivel que el uruguayo no sólo era difícil en lo técnico sino inviable en lo económico. Para suplirle, había que tomar la primera decisión relevante del verano. La opción más conservadora era la de buscar un base que ofreciese un rendimiento menor pero de forma regular y estable. En cambio, se ha optado por la opción, sobre el papel, más arriesgada. Se buscó un jugador con un talento físico y técnico capaz de dar unas prestaciones tan elevadas como las que ofrecía su predecesor. Obviamente, a cambio de asumir riesgos en otras facetas. Y ahí apareció el nombre de Nemanja Nedovic, que reunía esos dos requisitos y que, tras su regreso de la NBA, no había tenido una buena temporada en Valencia. Si el nivel ofrecido la pasada temporada en la ACB se repite en ésta, se consumará el riesgo asumido por Unicaja. En cambio, si ese talento aflora de forma regular, Unicaja habrá conseguido suplir, sin merma, a un jugador muy importante. Sus buenos momentos en el Eurobasket parecen dar, por el momento, la razón a la dirección técnica de Unicaja en la apuesta por este jugador.

 

Su compañero de selección en Serbia lo es también en Unicaja. Stefan Markovic cumple su segunda temporada en el Club. Sin olvidar que las lesiones mermaron mucho su aportación la pasada temporada, siempre quedó la sensación de que -por sus condiciones- su rendimiento podría ser más elevado. El base serbio, desde sus casi dos metros de estatura, ofrece experiencia, juego de pick and roll y todas las virtudes propias de un base. Si el físico le respeta, el juego colectivo se verá muy beneficiado.

 

Cierra la posición de base el joven Alberto Díaz. Habitual en las categorías inferiores de la selección, vuelve a Unicaja tras acumular algo de experiencia en ACB lejos de Málaga. Aunque, a priori, la idea parecía ser la de buscar una nueva cesión, finalmente se ha optado por que forme parte de la plantilla. Partir como tercer base tampoco le permite relajaciones. En una posición tan específica, y sin que se cuente con ningún otro jugador de perímetro habituado a ocuparla, tendrá que estar preparado para suplir a sus compañeros de puesto ante cualquier contingencia, por lo que este puede ser considerado como una reválida para un jugador cuyas características sí que son las propias de un base puro.

 

- LOS ESCOLTAS

 

Si hay una posición que ha cambiado por completo es ésta. La temporada pasada se contaba (además de con Stefansson) con Toolson y Vasileiadis, dos jugadores con buenas cualidades ofensivas; el primero de ellos con un perfil más anotador, el segundo, más tirador. Por el contrario, presentaban no pocos problemas en el aspecto defensivo y una flaqueza física que, amén de lesiones, condicionaba en exceso el tipo de juego que el equipo pretendía poner en práctica. Se prescinde de ambos jugadores y se consigue conformar una pareja de escoltas que, a mi juicio y sobre el papel, encaja mucho mejor en la idea de juego que el equipo va a poner en práctica. Por un lado, llega procedente del F.C. Barcelona el francés Edwin Jackson. Aprovechando la escasez de minutos y el poco protagonismo que tuvo a las órdenes de Xavi Pascual, Unicaja se movió rápido para contratar a un jugador que llegó a la ACB con el cartel de haber sido el máximo anotador de la Liga Francesa (LNB) en la temporada 2013/2014. El francés cumple con el perfil que se busca de jugador capaz de dar intensidad en defensa, correr y anotar, con una buena mano desde la línea de tres puntos.

 

 

Si el francés viene como principal referencia ofensiva, su compañero de puesto no le va a la zaga. El estadounidense Jamar Smith, otro escolta con unas extraordinarias cualidades físicas, sacrificado, pero con la virtud -muy valiosa en los equipos más potentes- de rendir desde el mismo momento en el que salta a la pista, sin necesidad de tener que acumular minutos para carburar. Entre sus cualidades ofensivas destaca la de ser un extraordinario tirador desde la línea de tres puntos, con un porcentaje de acierto cercano al 46% esta última temporada en el Limoges francés, tanto en la LNB como en Euroliga. Si el año pasado Unicaja echó en falta mayor acierto desde la línea de tres puntos, la incorporación de este jugador puede considerarse un acierto.

 

El hecho de que ambos jugadores compartan esa posición de escolta permite a Unicaja disponer en todo momento de un jugador resolutivo desde el perímetro al tiempo que un jugador razonablemente fresco para que la intensidad del juego no sufra merma durante todo el partido, elemento éste que suele decantar la balanza a favor del equipo más poderoso en muchos partidos.

 

- LOS ALEROS

 

Resulta curioso ver cómo Unicaja, en esta posición, se aparta un poco de la línea seguida por otros muchos equipos. Mientras en otros lugares se apuesta por aleros pequeños, dejando la figura del alero alto casi en el rol de especialista, Unicaja no sólo mantiene a su pareja de aleros altos de la temporada pasada, Kuzminskas y Suárez, sino que incorpora a un tercero: Dani Díez. Obviamente, no se está ante una acumulación de jugadores en un mismo puesto, más propia de equipos con presupuestos mucho mayores, sino ante un cambio de puesto de Carlos Suárez, que partirá como ala-pívot, siendo ésta la principal novedad táctica sobre la que hablaré más adelante.

 

El lituano Mindaugas Kuzminskas comienza ya su tercera temporada en Málaga con el claro objetivo de que ésta sea la de la consagración como uno de los aleros más prometedores del continente y, quien sabe, la de su salto a la NBA. Su rendimiento la pasada temporada ya fue mejor que la primera pero aún insuficiente para el potencial que este jugador atesora. La confianza en Unicaja de que hará un buen papel esta temporada es clara tras su renovación este verano, a pesar de la llegada de Dani Díez. Los partidos decisivos del pasado Eurobasket parecen apuntar en esa dirección, si bien habrá que esperar para confirmar que esas rachas en las que hemos visto aflorar su talento tienen continuidad. Jugador con buena coordinación, su dominio de todas las facetas del juego desde sus 205 cm. de altura (puede jugar también como “cuatro”) le convierten en un valor muy importante, que parece poco a poco ir trabajando también su tiro exterior.

 

 

La apuesta más destacada de Unicaja para esta temporada es la de Dani Díez. Tras una gran temporada en el Gipuzkoa Basket que le ha valido para ser elegido mejor jugador joven de la ACB pero no para encontrar sitio en la plantilla del Real Madrid, ha elegido a Unicaja para continuar su progresión en el baloncesto europeo y llegar preparado a su más que probable aventura americana (los Blazers tienen sus derechos). Alero alto con una muy buena capacidad reboteadora y en el lanzamiento de tres puntos. Joan Plaza le ha propuesto el reto, que le puede resultar muy beneficioso en el futuro, de jugar algunos minutos como “dos”. El propio jugador reconoce no haber jugado antes en esa posición, más bien al contrario, sí que ha tenido minutos como “cuatro” pero no en otras posiciones exteriores. Lo cierto es que si es capaz de desarrollar el bote, manejo de balón y velocidad en el lanzamiento propios de un escolta, será un jugador muy difícil de defender. Se está ante una apuesta a medio plazo, que en primer lugar tendrá que adaptarse a un equipo con una rotación muy amplia (lo que le obliga a rendir mucho en poco tiempo) y a jugar dos partidos de alto nivel a la semana. El jugador y Unicaja han decidido asumir ese reto.

 

- EL JUEGO INTERIOR

 

Es significativo ver cómo van configurando muchos equipos sus posiciones interiores. Las alternativas son muy variadas: los que apuestan por dar la pintura a un cinco muy grande, con un ala-pívot de vocación exterior; los que siguen apostando por un modelo clásico de pívot y ala-pívot; los que juegan con dos interiores móviles capaces de jugar tanto de cuatro como de cinco, etc. En función de cada caso, unos equipos juegan más en estático, con mucho balón dentro para el juego de espaldas al aro, otros apuestan más por interiores más hábiles en el pick and roll, por finalizadores o jugadores que sobreviven de “pescar” en la pintura.

 

En el puesto de ala-pívot , Unicaja cuenta con dos jugadores de un perfil diferente. El principal referente en esta posición es Will Thomas. El americano llegó el año pasado sin hacer apenas ruido para dar minutos de rotación a Caleb Green y resultó ser una de las sorpresas más agradables de la temporada. Suple su corta estatura con fuerza, intensidad y buena colocación, lo que le lleva en ocasiones a jugar incluso de cinco, rindiendo a un nivel más que aceptable en esa posición. Disciplinado y muy regular en su aportación, se ha ganado tanto a los técnicos como al aficionado. Además, consigue buscarse sus puntos cerca del aro e incluso cuenta con un buen rango de tiro que impide que le floten. Su continuidad en este proyecto no ofrecía dudas.

 

La novedad más cuestionada en la configuración de la plantilla es la incorporación de Carlos Suárez de forma permanente al puesto de cuatro. No es una posición desconocida para él, si bien hasta ahora se había utilizado como un recurso táctico puntual o bien ante lesiones en ese puesto. No sólo tendrá que aprender a sufrir ante jugadores más fuertes y pesados, que intentarán trabajar bajo el aro y que le dificultarán la captura del rebote sino que, sobretodo, tendrá que encontrar la forma de rendir y de aportar en ese puesto; de explotar su mayor velocidad y versatilidad para obtener situaciones de ventaja. La apuesta, a mi juicio, es muy arriesgada, y habrá que ver cómo funciona, y si el jugador consigue mecanizar algunos recursos ofensivos. En el Club está Carlos Jiménez, que pasó por una evolución similar y que puede ayudarle a encontrar su sitio.

 

En posiciones ya puramente interiores continúa uno de los pilares del equipo, Fran Vázquez, convertido en esta ocasión en el techo de la plantilla. Brazos muy largos, buena movilidad y juego por encima del aro son la carta de presentación de un jugador muy hábil en la pintura que rinde muy bien en ambas canastas. Su rendimiento a lo largo de la temporada siempre suele ir de menos a más, en paralelo a la interiorización de los sistemas y automatismos por parte del equipo.

 

 

Otra novedad importante en la configuración de la plantilla es la decisión de prescindir de un cinco grande y pesado, como lo fue el año pasado Golubovic. Qué duda cabe que ese perfil de jugador intimida en la pintura y condiciona el juego del rival. No obstante, su habitual lentitud y dificultad para jugar lejos de la pintura y para acompañar las transiciones rápidas limita igualmente el tipo de juego que Unicaja pretende desarrollar. En la práctica, entiendo que en estos momentos ese perfil de jugador resulta interesante (aparte de como especialista en plantillas muy amplias) únicamente cuando es especialmente determinante y decisivo en el juego. Y el problema es que ese tipo de jugadores suelen acabar pronto en la NBA, y los que quedan en Europa habitan las plantillas más poderosas. Es por eso que Unicaja se ha fijado en un perfil de jugador diferente. Y es ahí donde, al final, apareció la figura de Richard Hendrix, un pívot que, con tan sólo 28 años, cuenta ya con una dilatada trayectoria en Europa en Clubes de prestigio como el Maccabi, y que llegó a nuestro continente al C.B. Granada, que por entonces tenía un porcentaje de acierto muy alto en sus incorporaciones. El americano es un pívot bajo pero con muchísima fuerza y envergadura, habituado a enfrentarse a pívots más altos que él. Duro en defensa y con un buen “timing” de salto. En ataque, sin ser un dechado de recursos técnicos, tiene unos movimientos cerca del aro a los que saca muchísimo partido, lo que le permite sumar puntos con mucha facilidad. Sus características se ajustan bastante a la idea del entrenador. Su llegada ha sido bien acogida por todos hasta que han saltado las alarmas por su estado físico. En efecto, todos reconocen que ha llegado lejos de su mejor estado de forma, problema menor que debe estar solucionado tras las primeras semanas de entrenamientos. Sin embargo, se cuestiona si tiene otras dolencias más serias que le impidan mantener el nivel de exigencia del equipo de Plaza. De momento, Unicaja se ha guardado una cláusula para poder rescindir el contrato en tal caso. Sea como fuere, lo cierto es que ha sido el propio jugador el que ha tranquilizado un poco a todos tras sus primeras actuaciones con Unicaja.

 

Cierra el juego interior Germán Gabriel. Son varios los factores que han hecho que el cuerpo técnico apueste por la continuidad de Germán. En primer lugar, su aportación día a día a nivel de vestuario. Es canterano, conoce muy bien tanto el Club como la Liga y asume igualmente bien el rol que va a tener en el equipo, tanto en la pista como en la gestión del grupo. Su buena predisposición va a su vez acompañada de otros factores técnicos. Puede jugar como cuatro o como cinco. Lanza de tres puntos y sigue conservando ese juego de pies cerca del aro. Obviamente, la edad pesa en un jugador que nunca ha sido un virtuoso en el aspecto físico, pero los demás factores le convierten en un jugador útil a lo largo de la temporada.

 

- EL ENTRENADOR

 

Mención especial merece el técnico de Unicaja. Tras dos temporadas en Málaga, puede decirse que el trabajo de Joan Plaza con el equipo ha permitido que la afición vuelva a recuperar una ilusión por el proyecto deportivo del Club que no se veía desde tiempos de Boza Maljkovic o Sergio Scariolo. Ha creado un equipo que lleva su sello y es muy valorado tanto por el Club como por la afición. Unicaja puede estar contento de contar con un magnífico entrenador, y éste por trabajar en un lugar donde su trabajo es bien valorado. Que dure.

 

- LA TEMPORADA

 

La diferencia con las grandes potencias europeas sigue siendo demasiada, los recursos económicos, aunque generosos, no llegan ni de lejos a acercarse a los de estas, y eso tiene que notarse necesariamente en los equipos que se forman. No hablo ya de contar con ese jugador determinante capaz por su sólo talento de decantar el partido a favor de su equipo, sino de disponer de una plantilla tan amplia que siempre pueda tener en pista una gran rotación de jugadores de muy alto nivel.

 

Partiendo de esta premisa, Unicaja parece haber optado por mejorar aquello que entra dentro de sus posibilidades. Así, la temporada pasada el equipo rindió a buen nivel durante buena parte del tiempo, lo cual no lució todo lo que debería como consecuencia de picos muy bajos durante algunos momentos. Ello le impidió ser más competitivo en el Top16, cuando venía de hacer una buena primera fase, y sobre todo, le hizo perder la segunda plaza en la Liga Regular de la ACB, cuando la tenía a mano, y con ello el factor cancha hasta la final. Esta temporada, se ha optado por potenciar mucho la capacidad física de la plantilla, por contar con dos jugadores por puesto que puedan repartirse los minutos y por jugadores “microondas” que eviten bajones en el rendimiento del equipo.

 

Otras decisiones como la de apostar por algún joven que despunta (este año ha sido Dani Díez) o por jugadores talentosos que no han llegado a encontrar el sitio (Nedovic o Jackson) son ya marca de la casa, en su objetivo por construir un equipo competitivo.



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Artículo publicado por Juan Carlos Sánchez

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